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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Hoy no

Cada día me levanto a las 6 de la mañana. Cada día cojo el autobús a las 06:30 después de esperar unos minutos en la parada. Cada día espero en la estación, bajo techo, a que llegue el tren, a una hora siempre indeterminada a el anden exterior. Cada día intento coger asiente abriéndome paso entre la multitud dispuesta a correr para ganar esa matutina competición. Cada día llego a mi destino entre sueño, morriña  y dejando atrás el agobio del abarrotado vagón. Cada día subo las escaleras a paso ligero siguiendo el ritmo apresurado del resto de madrugadores. Cada día me encuentro con algún que otro "interesado" en cubrirme las espaldas mientras paso por la puerta de seguridad de salida. Cada día la seguridad mira impasible des de la distancia como el mismo grupo sale sin billete alguno.
Pero hoy he visto como un atrevido "agente", o cualquiera que sea su distintivo, se dirigía a uno de ellos llamándole la atención de dicha acción. Mejor dicho, no le llamaba la atención, sino que le aconsejaba que no pasase sin billete por allí y que mejor se dirigiese a la siguiente estación en la cual no tendría ningún problema en salir sin éste.

Gracias señor por tan buen consejo, la próxima vez que vaya a pagar los más de 200€ que me gasto cada tres meses en mi billete para poder entrar y salir sin problemas me acordaré que hay una estación donde no revisan las salidas y una empresa en la cual los propios trabajadores aconsejan saltarse las normas. Solo espero que el día que me pare un revisor solicitando el billete correctamente validado, uno de esos que ahora dicen que pasan muy a menudo realizando el control, sea tan amable como usted y se trague el "cuento" de que hay una estación, que ya sé que la hay, por donde puedo salir sin billete y sin problemas.

sábado, 30 de octubre de 2010

Skrik


Phil  Resch se detuvo ante un cuadro al óleo; mostraba a una criatura pelada y oprimida, con una cabeza semejante a una pera invertida, que apretaba sus manos horrorizadas contra sus oídos, con la boca abierta en un vasto grito mudo. Las olas encrespadas de su dolor, los ecos del grito, ocupaban el espacio que la rodeaba. El hombre, o la mujer, estaba encerrado dentro de su propio aullido. Se cubría los oídos para protegerse de su propia voz. La criatura estaba de pie en un puente, y no había nadie más. Gritaba a solas. Aislada por el grito o a pesar de él.

Philip K. Dick,
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?



lunes, 11 de octubre de 2010

Balance



En un primer momento, observamos el trabajo en equipo. Cada personaje colabora para mantener el equilibrio. Sin embargo, con la llegada de la caja, nada sigue igual. La caja como elemento extraño y externo activa la curiosidad individual . Cada uno desea observar y experimentar con la caja al ver que ninguno de sus compañeros obtiene buenos resultados. Pero la distancia entre la sana curiosidad y la competencia individual es menor de lo que parece.

Ahora bien, para que la curiosidad se convierta en competencia, debe existir un detonante de por medio, y en Balance, éste va ligado a lo material. En efecto, el deseo de adquisición y el sentido de propiedad (partes de un verdadero "culto a lo material") son los que articulan y detonan la bomba individualista que desató el caos que nos muestra Balance.

Así pues, vemos que cuando existe el deseo de adquisición y propiedad, los intereses egoístas e individualistas son mucho más fuertes que los intereses de una comunidad, e incluso pueden llegar a atentar contra ésta. Balance es eso: la historia de una comunidad que trabajaba en equipo, hasta que su orden interno se vio alterado por un elemento extraño cuya presencia activó el germen de la curiosidad, de la adquisición de propiedad, del egoismo y de la competencia individualista. Todos ellos, elementos muy presentes en nuestra sociedad actual. Todos ellos, en definitiva, elementos clave de la sociedad de mercado; elementos del neoliberalismo.

En Balance, el individualismo y el deseo de adquisición son llevados al límite, al punto de valorar más la propiedad que el bienestar y la compañía de los que nos rodean; al punto de preferir ser "dueños" de un objeto, aunque no podamos usarlo o disfrutarlo. Creo pertinente y hasta obligatorio preguntarnos si acaso nosotros mismos no seremos protagonistas de nuestro propio Balance...

Por último, un detalle final: ¿se fijaron en los números que tiene cada personaje en la espalda? 23, 35, 77, 75, etc... números sin relación aparente. Puede ser eso, o pueden ser números de serie... de ser así, queda preguntarnos cuántas veces habrá pasado ya lo mismo que vimos en la animación; cuántos habrán caído antes, por culpa del mismo comportamiento humano ante lo material...

Balance nos deja con un sabor amargo, producto de una historia de egoísmos y de disolución de lazos, y con el toque hobbesiano de "El hombre es el lobo del hombre".

texto: parapensar66

jueves, 7 de octubre de 2010

Edelweiß

Saliendo de un bar, un camarero malabarista, ahora os hablo en ruso, ahora me hago el gracioso, nos saluda con un "Que la fuerza os acompañe". Esto solo pasa en Edelweiss.
7-10-2010                         



Todo depende del cristal con el que se mire, o des de donde se mire, o hacia donde no se mire, o lo que se quiera mirar. A veces todo depende de la entrada de Google que se seleccione . . .
Porque todo son elecciones: levantarte con el pie derecho o izquierdo, seguir el camino de siempre o variar la ruta, saludar o pasar desapercibido, entrar en un local o en otro . . .

Porque después de tomar dos batidos, o tres después de mucho dudar y tras algún que otro malabar; después de unas risas jiji jaja, para no variar; después de alguna presencia "abre/cierra" puertas extrasensorial; y después de una clase de idiomas al pagar; una tiene la curiosidad del significado del nombre de aquel lugar.

Sin relacionar hechos con entradas... dejo aquí algunas de las que he encontrado.

El término Edelweiß (pronunciado /ˈedəlvaɪs/) significa en alemán "blanco noble" o "blanco puro".

La Leontopodium alpinum, conocida como 'flor de las nieves' (Edelweiß) es una planta de la familia de las Asteraceae. Flor que crece en pequeños grupos en las praderas alpinas y roquedos de altura de las cordilleras europeas, de no más de 30cm de altura.

Está protegida en territorio español, estando prohibida su recolección.

Secta destructiva que surgió en España desde 1970 a 1998. Su creador y fundador Eduardo González Arenas, antiguo militar legionario español, fue condenado repetidas veces pro delitos contra la libertad sexual de los menores, y finalmente murió asesinado por uno de sus adeptos en Ibiza.
La secta preconizaba las relaciones sexuales homosexuales entre menores, basándose en una manera de vivir, que según su fundador existía en un lejano planeta, Delhaiss, donde serían trasladados los miembros de la secta, una vez tuvieran el grado de aprendizaje apto para viajar al mismo y salvarse dl fin del mundo que estaba cercano.
Existía un juramento con la siguiente fórmula: "Juro por mi honor defender y pertenecer a la Guardia de Hierro de Delhais hasta mi muerte, defendiendo 3 conceptos fundamentales y universales: amor, justicia y libertad, aplicándolos a mi mismo, caminando por el sendero de la verdad, hasta que alcance la perfección en el planeta Delhais con el Príncipe Alain".

Empresa dedicada exclusivamente a proporcionar la mejor calidad de vida a sus clientes. Con más de 25 años de experiencia atendiendo a los mayores, algo que, según la misma empresa, sumado a su excelente servicio, a sus profesionales altamente cualificados y a sus equilibrados precios les sitúa como uno de los principales líderes de Centros Residenciales para la Tercera Edad. El equipo humano de Edelweiss trabaja especialmente para crear un entorno agradable y personal, donde el residente se encuentre atendido y seguro, rodeado de amigos de la misma edad y próximo a la familia.

martes, 5 de octubre de 2010

"La Casa Blanca"


Hace ya muchos años, se construyó, no muy alejada del centro de la capital, un edificio blanco, como su propio nombre indica. Poca gente sabrá que tan reconocida institución en la actualidad, comenzó a funcionar como una marisquería, aunque ya entonces se ofrecía en alguna de sus estancias un servicio similar al actual.
Con discreción, mutismo, evitando estridencias, se fue ganando el respeto de una sociedad tradicional.
Sus paredes albergaron millares de citas clandestinas, extendiendo así la hipocresía presente en toda la región durante negros períodos.
No pudiendo esconder actividades algo ‘innovadoras’, por llamarlas de alguna forma, aparecían los rumores, escándalos; aumentaban los secretos. 1969 fue un año fatídico, ya que debido a la promulgación de una ley, las autoridades clausuraron el establecimiento, reprimiendo así las actividades desarrolladas en su interior y el cometido de tan respetada, ya entonces, institución. Tuvieron que pasar siete años para poder ver su re-apertura al público.

Des de entonces abierta los 365 días del año, las 24 horas del día porque para las artes de Afrodita siempre es buen momento. En su interior se conciertan citas donde el lujo convive con el anonimato. La ostentación de sus estancias contrasta con la sencillez e invisibilidad que se busca en su exterior. Sobretodo cabe guardar las apariencias. Así nadie puede imaginar qué es lo que pasa detrás de sus ventanas.
Con un ambiente distinguido, sus estancias se convierten en un marco incomparable de comodidad y romanticismo gracias al servicio ofrecido por el numeroso personal de la institución.  Manteniendo el anonimato extremo, unas cortinas tupidas tapan la entrada y la salida de los invitados. Miles de personas, muchas de ellas instituciones reconocidas han pasado por ella.


   









En ese abrevadero
amable y romántico,
el amor fue amo y señor
y hoy bajo su alero
no anidan más pájaros
que las palomas donde da el sol.

Quizá le llamaban La Casita Blanca
por tener terraza de sábana inquieta
o quizá porque
el amor furtivo
tiene ojos de amigo
y pluma de poeta
y en sus pasillos
extravió unos calzoncillos.

Cuidó gentilmente
y por un precio módico
aquel desliz madrugador,
cuando ella con la compra
y usted con el periódico
desayunaban incierto amor

o cuando una boca murmuró al oído
el lenguaje tibio de la ropa blanca.
Cuando los bolsillos
rebosaban besos.
La Casita Blanca
le proporcionaba
"algo" discreto
donde encerrar un secreto.

Un mundo de espejos
a media luz pálida
y un perfume familiar
que se acurrucan contra
la puerta metálica
que ha clausurado la autoridad.

Los vecinos hablan... Las brujas retozan...
y un par de pichones huye al descampado
y un viejo ex-cliente,
pura sensatez,
hace bloques de
pisos amueblados
en un tono rosa.
Pero aquello era otra cosa.


Joan Manuel Serrat

Más información de 'La casita blanca' aquí

lunes, 4 de octubre de 2010

¡A la aventura!

Cuando uno se halla habituado a una dulce monotonía, ya nunca ni por una sola vez, apetece ningún género de distracciones, con el fin de no llegar a descubrir que se aburre todos los días.                                                                              Anne Louise Gemaine.



Una tarde cualquiera, a una hora cualquiera, en una habitación cualquiera, cualquiera podría estar aburrido… En busca de cualquier distracción, delante de cualquier ordenador, esperando cualquier quehacer… Pero cualquier cosa hubiese sido otra opción, aunque cualquier otra podría haber sido peor… Y así determinas que cualquier test es una distracción.
Buscando en la web con el criterio ‘contra aburrimiento’, con un buscador general cualquiera, ésta aparece como primera opción (la opción de realizar un test, no la opción concreta de hacer el de a continuación…).
Piensas que es una tontería, no te aportará nada, pero los ‘hombres’ son curiosos por naturaleza, y más estando en ese estado.

Así es como has acabado contestando una serie de preguntas, a cuál menos absurda, y obteniendo el resultado final siguiente (comentarios del encuestado en cursiva):

Las relaciones tranquilas no son lo tuyo. Te gustaría vivir una auténtica aventura cada día, con emociones fuertes, y lo mismo te ocurre en el amor, te atraen las relaciones complicadas. Cada día gracias a los cambios de tiempo, no sé lo que me voy a encontrar al salir a la calle; cada día no sé si el trayecto en tren al trabajo durará más o menos, aquí o allí…
Tienes buen olfato para darte cuenta del hombre que te volverá loca. ¡Si un hombre te propone cenar en su casa en la primera cita sales disparada! Lo tuyo son más bien las escapadas improvisadas. ¿Escapada hacía la cena o de vuelta a mi casa?¿Disparada a sus brazos, a comer la cena, al baño como consecuencia de la cena?¿Locura para ir a psiquiátrico, locura de amor locura transitoria… (¿o todo es lo mismo?)?

No te puedes resistir a los aventureros que tienen una gran sensibilidad y una experiencia cargada de aventuras y duras pruebas. Hasta que llegue el día que le de por irse a la aventura sin mi, o… ¿será que me está poniendo una  prueba?

Tu tipo de hombre: un aventurero Por si no me había quedado claro ya…
Soñar, vivir sin límites, hablar de lo que más os interesa y de las dificultades de la vida llena de aventuras y desventuras… te fascinan los hombres para los que la vida es una ruleta rusa. No lo veo claro a largo plazo… En algún momento saldrá la bala disparada…

Lo mejor: un hombre con múltiples facetas y sobre todo mucha imaginación, con una verdadera personalidad con el que estás segura que va a ser difícil aburrirse. No me aburriré por sus múltiples personalidades,  jugaremos a “¿Quién soy hoy?”

Una frase: ¡Cuanto más complicado mejor! Pues va a tener razón…

martes, 28 de septiembre de 2010

El enigma de los patos


Recuerdo ahora el enigma que se planteaba el joven de Holden Caulfield, aquel que de mayor quería ser 'el guardian entre el centeno':
 "Vivo en Nueva York y de pronto me acordé del lago que hay en Central Park, cerca de Central Park South. Me pregunté si estaría ya helado y, si lo estaba, adonde habrían ido los patos. Me pregunté dónde se meterían los patos cuando venía el frío y se helaba la superficie del agua, si vendría un hombre a recogerlos en un camión para llevarlos al zoológico, o si se irían ellos a algún sitio por su cuenta. "

Pues bien, anoche ya se resolvió el enigma. Los patos de este lago, y de otros, y de otros lugares, en los fríos días de invierno se dirigen a Memphis, Tennessee (U.S). Más concretamente a 'The Peabody Memphis', un lujoso hotel en el centro de la ciudad del Blues. Los patos viven en su 'Royal Duck Palace', en el tejado del hotel, cuando no están trabajando, no todo iban a ser ventajas... Antes de empezar su jornada laboral se relajan en su piscina climatizada particular, degustan platos especialmente cocinados para ellos y se dejan mimar y cuidar por su exclusivo 'Duckmaster'.

Los 'Peabody Ducks' se convierten en una de las principales atracciones del hotel y de la ciudad, realizando cada día dos marchas hacia la fuente de mármol del hall del hotel, una a las 11 de la mañana y otra a las 5 de la tarde. Entre flashes, grabaciones y fans, se dirigen des de su palacio, bajando en ascensor privado, hacia la fuente donde durante unas horas se dedicaran a posar para el agradecido y asombrado público.
Para no dañar la sensibilidad de estos particulares empleados, el pato no se sirve en ninguno de los menús del hotel.







La verdadera historia de los Peabody Ducks aquí (la cual no dista mucho de la relatada).